Receta de galletas de avena, una buena manera de incorporparar firba

Hay recetas que uno aprende porque las necesita, otras porque alguien las preparó tantas veces en casa que terminan formando parte del diario. Las galletas de avena están un poco en medio de esas dos cosas, son suficientemente sencillas para prepararlas sin tener demasiada experiencia en repostería, pero también tienen algunos detalles que vale la pena entender si quieres que realmente queden como esperas. Una cosa es mezclar avena, azúcar, mantequilla y huevo, meter todo al horno y esperar y otra bastante distinta es conseguir una galleta que tenga los bordes dorados, un centro que todavía conserve algo de humedad y una textura que no se convierta en piedra al día siguiente. Y ahí es donde una Receta de galletas de avena deja de ser simplemente una lista de ingredientes.

¿Qué hace que una galleta de avena sea una buena galleta?

La avena tiene mucho que ver con esto a diferencia de una masa hecha principalmente con harina de trigo, la avena aporta una textura más evidente y una capacidad importante para absorber agua. Por eso dos masas que parecen tener una cantidad similar de humedad pueden terminar comportándose de manera completamente distinta. La avena funciona un poco como una esponja: recibe líquido, se hidrata y cambia de textura. Si dejas reposar una mezcla con avena unos minutos antes de hornearla, ya estás modificando ligeramente el resultado.

Para esta receta me gusta utilizar avena en hojuelas tradicionales, no hace falta pulverizarla ni convertirla en harina. Las hojuelas aportan mordida y hacen que la galleta tenga una textura reconocible. Puedes utilizar avena instantánea, claro, pero la sensación será diferente porque las hojuelas han sido procesadas para hidratarse más rápidamente. Es parecido a comparar un arroz de grano largo con uno que ha sido diseñado para cocinarse en pocos minutos.

También está la cuestión del azúcar, muchas personas piensan en él solamente como el ingrediente que hace dulce una galleta, pero en repostería tiene más trabajo del que parece. Ayuda a que las galletas se doren, influye en su textura y, dependiendo del tipo que utilices, puede aportar humedad. El azúcar mascabado, por ejemplo, contiene melaza y suele dar un sabor más profundo y una textura ligeramente más húmeda que el azúcar blanco.

Una galleta de avena no tiene que saber solamente a avena

La receta base funciona muy bien con canela y vainilla, pero aquí es donde puedes empezar a divertirte. Una de mis combinaciones favoritas es avena, chocolate con leche y una pequeña cantidad de leche. El chocolate aporta grasa y sabor, mientras que la leche mejora otra textura. También puedes utilizar pasas, este ingrediente divide familias enteras y ha provocado discusiones como la pizza con piña, pero funcionan muy bien con la avena. Si no eres fanático de las pasas, utiliza arándanos deshidratados o dátiles picados.

La ralladura de naranja es otra opción interesante. No necesitas mucha. La parte exterior de la cáscara contiene aceites aromáticos y una pequeña cantidad puede cambiar bastante el perfil de la galleta. Puedes combinarla con chocolate o simplemente utilizarla junto con vainilla. Los frutos secos también funcionan muy bien, pero hay un pequeño truco: tostarlos antes de incorporarlos. Unos minutos en el horno son suficientes para intensificar sus aromas. Si ya estás utilizando el horno para las galletas, puedes aprovecharlo, aunque tendrás que vigilarlos porque pasar de “ligeramente tostado” a “¿por qué huele así?” puede ocurrir bastante rápido.

La Receta de galletas de avena también puede servir como una especie de masa base. Una vez que entiendes cómo responde, puedes modificarla sin necesidad de inventar una receta completamente nueva cada vez. Es una de esas preparaciones que vale la pena aprender más allá de memorizar cantidades.

Receta de galletas de avena con chocolate

🔵Ingredientes:

  • 250 gr Mantequilla
  • 150 gr Azucar mascabado
  • 150 gr Azucar estandar
  • 5 gr Sal de mar
  • 220 gr Huevo entero
  • 10 gr Saborizante de Vainilla
  • 30 gr Leche entera
  • 320 gr Harina de trigo para reposteria
  • 10 gr Polvo para hornear
  • 310 gr Hojuelas de avena
  • 150 gr Chocolate con leche para hornear
🟢Procedimiento:
  • Precalentar el horno a 190°C
  • Pon la mantequilla junto con ambos tipos de azucar y sal y batir hasta formar una pomada.

La velocidad de la batidora debe de ser media, para no hacer trabajar de mas el motor del equipo

  • Verter la vainilla en la pasta de mantequilla y azucar hasta que se haya incorporado en su totalidad.

Mezclar los huevos junto con la leche y verter en la pomada de mantequilla.

  • Mezclar la harina, la cocoa y la sal y cernir con la ayuda de un colador fino para eliminar cualquier grano.
  • Combinar la mezcla de huevo y azúcar junto con el chocolate y la mantequilla fundida, el huevo se mezcla de poco a poco.

Verter la mezcla de huevo de poco a poco hasta que se hayan mezclado totalmente.

  • Después mezclar la harina junto con el polvo de hornear y cernirlos en un colador fino para elminar cualquier grumo.

Bajar la velocidad de la batidora e incoporar con una cuchara pequeña la harina.

  • Posteriormente incoporar la avena y despues las chispas de chocolate.

Una vez mezclado todo porcionar en bolitas de 100 gr cada uno y mandarlos unos 10 minutos a refrigeracion.

  • Hornear por 20 minutos a 190 °C, una vez pasado este tiempo sacar del horno y dejar que se enfríe para posteriormente ponerlo en refrigeración.

Una vez horneado dejar reposar hasta que se enfrie, y despues refrigerar para poder cortar.

  • Servir con un vaso de leche o con helado de vainilla.

Esta receta no es perfecta ni nada de mi contenido, es MIA, con buenos ingredientes y conocimiento, sin un empaque bonito ni un marketing de primera.

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