En los últimos años las leches vegetales se han popularizado como una opción más saludable, más natural y más aceptable para el consumo de la generación milenial y genzi , pero la realidad es que hay muchos factores a tener en cuenta cuando hablamos de porqué algo es mejor que algo. En este post hablaremos de cómo hacer leche de avena pero también hablaremos de datos duros y directos de porque no es la panacea para todos los problemas del planeta y las personas.
¿Por qué elegir leche de avena?
La leche de avena es una opción si buscas una alternativa a la leche de vaca, ya sea por intolerancia a la lactosa, por seguir algún estilo de vida o simplemente porque quieres probar algo diferente. Es una opción saludable, que aporta fibra y carbohidratos de fácil absorción. Además, es una bebida que resulta beneficiosa para la flora intestinal, ayudando a mejorar la salud en general.
Decir que la leche de avena es un sustituto ideal para la leche de vaca sería una completa falacia, nutricionalmente no tiene el aporte de proteínas de la propia leche ni el aporte de vitaminas y minerales de la misma, puesto que la leche naturalmente está hecha para el consumo de los becerros, esta se encuentra balanceada para dar un aporte de grasas, azúcares y proteínas que ayudarán al pronto y sano desarrollo del animal.
Además el uso de la palabra leche está mal aplicado en estos alimentos, la leche es el alimento obtenido directamente de las ubres de la vaca o algún otro mamífero. Este tipo de alimentos deberían de ser reconocidos como bebidas vegetales o milk replacement (sustitutos de leche), aunque caemos de nuevo en la discordancia de que no tienen un aporte de proteínas equiparable con el de la leche de vaca.
Pero bueno ya aclarado el punto, a diferencia de muchas de las versiones comerciales, hacer tu propia leche de avena te permite controlar los ingredientes, evitando azúcares refinados, aceites innecesarios y aditivos, pero la realidad es que si en alguna receta usan aunque sea sal (cloruro de sodio) ese ya puede ser considerado un aditivo aunque sea solo con la mera intención de resaltar el sabor.
Cómo hacer leche de avena en casa
Hacer leche de avena es más fácil de lo que piensas. Solo necesitas unos pocos ingredientes y en menos de 15 minutos la tendrás lista para disfrutar.
Ingredientes:
- 1 taza de copos de avena
- 1 litro de agua
- 1-2 dátiles Medjool (o el doble si usas Deglet Nour)
- 1 pizca de sal (opcional, pero realza el sabor)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional, para un toque extra de sabor)
Paso a paso:
- Remojo previo: Deja los copos de avena en un recipiente con agua durante al menos 30 minutos. Esto ayuda a que la textura final sea más suave.
- Enjuague: Cuela la avena y lávala bien con agua limpia para eliminar el exceso de almidón.
- Licuar: En una licuadora o procesador de alimentos, agrega la avena enjuagada, los dátiles, la sal y el extracto de vainilla junto con 1 litro de agua limpia. Licua durante 2 minutos.
- Reposo: Deja reposar la mezcla durante 1 hora. Puedes omitir este paso, pero mejora la textura y el sabor final.
- Colado: Usa una gasa, un colador muy fino o una bolsa para leche vegetal para separar el líquido de los residuos de avena. Repite el proceso 2 o 3 veces para una textura más suave.
- Ajustes finales: Si la leche te parece muy espesa, agrega un poco más de agua hasta obtener la consistencia deseada.
Consejos para mejorar tu leche de avena
- Personaliza el endulzado: En vez de dátiles, puedes usar sirope de agave, miel o simplemente no endulzarla si la quieres para recetas saladas.
- Evita la viscosidad: La clave para evitar que la leche de avena quede babosa es no licuarla en exceso y enjuagar bien los copos antes de procesarlos.
- Aprovecha el bagazo: No tires los restos de avena que queden en el colador. Puedes usarlos en galletas, batidos o como espesante para sopas y salsas.
¡Un poco de historia!
Aunque las leches vegetales existen desde hace siglos (la de soja se popularizó en el siglo XIII), la leche de avena es una invención relativamente reciente. Fue desarrollada en los 90 por el científico sueco Rickard Öste, quien buscaba alternativas a la leche de vaca para personas con intolerancia a la lactosa. Desde entonces, su popularidad ha crecido exponencialmente, sobre todo por su bajo impacto ambiental en comparación con la producción láctea tradicional.
Beneficios de la leche de avena
- Salud cardiovascular: La avena contiene beta-glucanos, que ayudan a reducir los niveles de colesterol malo.
- Fácil digestón: No contiene lactosa ni caseína, lo que la hace más fácil de digerir que la leche de vaca.
- Sostenibilidad: Su producción requiere menos agua y tierra que la leche de vaca, siendo una opción más ecológica.
- Ideal para dietas veganas: Es una excelente fuente de energía y se puede fortificar con calcio y vitaminas según las necesidades de cada persona.
Formas de disfrutar tu leche de avena
La leche de avena es sumamente versátil. Puedes tomarla sola, calentarla para acompañar un café o un té, usarla en batidos o para cocinar, pero si buscas que se comporte de la misma manera que una leche de vaca, esta no lo hará. Por ejemplo en el espumado para el arte latte de los cafés, debido a la poca cantidad de proteínas la leche de avena no se comportará de la misma manera.
Conclusión
Hacer leche de avena en casa es fácil, rápido y una excelente manera de asegurarte de que lo que consumes sea 100% natural. Ahora que ya sabes cómo hacer leche de avena, puedes empezar a disfrutar de una bebida saludable, deliciosa y sustentable.
Así que, la próxima vez que alguien te pregunte «¡Cómo hacer leche de avena!», ya tendrás todas las respuestas. ¡Anímate a probarla y cuéntame qué te pareció!
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