Seguro tienes algún familiar mayor que tu, que le gusta informarse de los nuevos productos milagro, alimentos funcionales, o dietas milagro que solucionaran todos sus problemas, desde curar la descalcificación de huesos hasta curar la misma ceguera. Siento que conforme pasan los años las personas que yo consideraba adultos, dueños de toda la verdad y que cada palabra que salía de sus labios era una realidad incuestionable, se vuelven niños a los cuales les debes de cuidar que ven en redes sociales.
La alimentación puede ser una herramienta genial para la prevención de enfermedades y el buen funcionamiento del cuerpo, pero esta debe de estar alineada con varios factores: el estilo de vida de cada persona, la edad, las alergias, creencias y nivel socioeconómico, podemos encontrar alimentos que aporte ciertos componentes a la dieta y que se ajusten a nuestras necesidades y presupuestos.
Los alimentos funcionales son una opción muy recomendable cuando quieres incorporar algún compuesto a tu dieta sin necesidad de que este sea algun polvo o pastilla como el caso de las proteínas deshidratadas o cápsulas de vitaminas, porque hay que ser honestos existen personas que solo consumen alimentos «naturales», nada de polvos, nada de cápsulas o nada que haya estado en un laboratorio.
¿Qué es un alimento funcional?
Los alimentos funcionales revolucionaron la manera en que entendemos la nutrición, su origen se remonta a los años ochenta en Japón. Se conocen como alimentos que no solo nutren, sino que también aportan beneficios específicos para la salud. No existe una legislación específica, solo se requiere que estos alimentos sean parte integral de una dieta balanceada, sin ser considerados como suplementos.
Es esencial que estos productos estén respaldados por evidencia científica que demuestre y valide sus propiedades saludables, dando garantía de su funcionalidad y de que no induzcan al engaño sobre su capacidad beneficiosa.
Beneficios de los alimentos funcionales
Los beneficios de los alimentos funcionales son diversos y significativos. Mejoran el estado físico y mental al mejorar funciones específicas del organismo. Por ejemplo, los lácteos enriquecidos con probióticos ayudan a mantener un equilibrio saludable de la flora intestinal, mientras que los cereales fortificados con vitaminas y minerales son clave para una nutrición completa.
Los alimentos funcionales no solo cumplen con satisfacer el hambre, sino que también ofrecen un valor añadido en términos de salud.
Probióticos y prebióticos ¿como se comen?
Los probióticos son microorganismos vivos, levaduras, hongos, bacterias benéficas, presentes en alimentos fermentados como el yogur, conocidos por sus efectos beneficiosos en la salud digestiva.
Por otro lado, los prebióticos no contienen microorganismos vivos pero actúan como alimento para bacterias intestinales beneficiosas, promoviendo así un ambiente intestinal saludable.
Combiandos, estos ingredientes forman los simbióticos, potenciando aún más sus efectos positivos en la salud digestiva y la inmunidad.
Nutrientes Clave en Alimentos Funcionales
Dentro de los nutrientes más frecuentes en los alimentos funcionales se encuentran la fibra dietética, los ácidos grasos esenciales como el omega-3, fitoesteroles, vitaminas (como la D y E) y minerales esenciales como el hierro y el calcio.
Estos nutrientes no solo promueven funciones corporales específicas, como la regulación del colesterol y la fortaleza ósea, sino que también ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares y degenerativas mediante su acción antioxidante.
Consideraciones importantes.
Es crucial informarse adecuadamente sobre los alimentos funcionales para incorporarlos de manera efectiva en la dieta diaria. Consultar con un profesional de la salud, como un nutriólogo, puede proporcionar información detallada sobre las propiedades y beneficios específicos de estos alimentos.
Es importante recordar que, aunque los alimentos funcionales ofrecen numerosos beneficios, un consumo excesivo de ciertos nutrientes puede ser perjudicial para la salud. Todos los excesos son malos, por lo tanto, la moderación y la variedad siguen siendo clave en una alimentación equilibrada.
Para terminar.
Los alimentos funcionales son una innovación importante en el campo de la nutrición, ofreciendo beneficios tangibles para la salud más allá de la nutrición básica. Pueden mejorar la salud digestiva hasta fortalecer el sistema inmunológico, estos alimentos están diseñados para promover un estilo de vida más saludable.
Incorporarlos de manera correcta en la dieta diaria puede marcar una diferencia notable en el bienestar a largo plazo.
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