Hay ingredientes que suena a farmaco clandestino, no salen en la foto del envase y aun así cargan con todo el peso del sabor del plato. El jarabe invertido de azúcar es uno de esos. No tiene el glamour ni la sofisticacion de una vaina de vainilla o el prestigio de una masa madre madre que pasó por las manos de tu tatara abuela que sobrevivió la primera guerra mundial, pero el jarabe invertido aparece justamente está presente es esos platillos de restaurante de estrella michelin decorados con flores. ¿Un helado tipo gelatos? ¿Un bizcocho del nuevo pastel vintage de temporada? ¿Un almíbar para la fruta cosechada en invernaderos orgánicos? Ahí siempre observador pero nunca protagonista.
Jarabe invertido de azúcar nacido en un laboratorio
Lo curioso es que el nombre no le ayuda en nada y suena más complicado de lo que es. Para empezar es solo un jarabe y lo de “Invertido” parece palabra de laboratorio de mala facha, pero en realidad estamos hablando de azúcar común al que le aplicaron calor, ácidos de grasa alimenticia, hay que aclarar, y tiempos bastante tiempo. Cosas que, de hecho, pasan todo el tiempo en la cocina aunque no tan cuidadosamente realizadas ni con los equipos más sofisticados del mundo. Siempre es una olla golpeada y cucharones doblados ¿No te has preguntado por qué la miel se comporta diferente que el azúcar? O ¿Por qué algunos jarabes son más fluidos, más estables o más maleables?
El jarabe invertido de azúcar nace cuando la sacarosa se rompe en glucosa y fructosa. Nada exótico nada del otro mundo. Lo interesante no es que se rompa, sino lo que pasa después: el azúcar deja de comportarse como esos granitos de arena dura que quieren permanecer en cristales sino que pasa a ser un líquido fluido y transparente. Y eso, en cocina, es oro. No porque haga “todo mejor” sino porque hace cosas específicas cuando las necesitas además de que aumenta las posibilidades de platillos y el nivel del juego al que compites.
De navatos a expertos cocineros cientificos
Cuando uno empieza a usar jarabe de azúcar invertido, es porque o una de dos, tu nivel de cocina ya subió y pasaste de cocina simple a cocina gourmet o fine dining. O por desesperación jaja. Yo conocí el jarabe de azúcar invertido por los helados hechos en casa buscando mejorar mi juego, sin máquina sofisticada, con un congelador que abre y cierra cada cinco minutos porque alguien tenía antojo de algo dulce . El sabor estaba bien, pero la textura… no tanto. Y ahí surge la pregunta, ¿por qué en una heladería el helado es cremoso y en casa no? No es solo equipo. Tampoco es un ingrediente que se guarden como si fuera la receta de la coca-cola.
El jarabe invertido de azúcar endulza más que el azúcar común, más o menos un 30% más. Eso no significa que sea “más malo” ni que haya que huir. Si no que puedes usar menos y endulzar mas. Y usar menos azúcar total ya cambia muchas cosas: textura, sabor, sensación en boca. Además, al estar compuesto por glucosa y fructosa, no permite la formación de cristales grandes.
También baja el punto de congelación, suena técnico, pero en realidad significa que el helado no se congela como un cubo macizo. Se mantiene más maleable, más cremoso, incluso después de horas en el congelador, pero si la receta está mal formulada, no hay ingrediente que la vaya a salvar. Pero si todo va más o menos bien, las probabilidades de éxito son mayores.
Lo puedes encontrar en diferentes alimentos
En panadería y pastelería el asunto se vuelve todavía más evidente. El jarabe invertido de azúcar tiene una relación muy cercana con el agua. Le gusta retenerla. Y eso se traduce en migas más suaves, esponjas que envejecen más lento y galletas que no se vuelven piedras que pueden sacarle el pulmón a alguien si se las avientan.
Ahora en las mermeladas y almíbares, el azúcar invertido ayuda a evitar que el azúcar retome su forma de cristal y las conservas permanezcan en una forma untable y maleable. No porque sea mágico, sino porque rompe el patrón. Interrumpe la tendencia del azúcar a organizarse en estructuras duras.
Mitos sobre el jarabe de azucar invertido
Ahora los mitos, porque siempre aparecen. El primero: “es más dulce, entonces es peor”. Nop, si usas menos cantidad para lograr el mismo dulzor. El problema casi nunca es el ingrediente, sino cómo y cuánto se usa, recuerda la dosis hace el veneno. Otro clásico: “es que es químico”. Amigo todo lo es. El pan, el café, una manzana cortada que se oxida. El jarabe invertido de azúcar no es un invento oscuro, literalmente es azúcar.
También está la idea de que solo sirve para la industria. Y sí, la industria lo usa mucho. Pero no porque sea inaccesible, sino porque funciona. En casa, el impacto puede ser incluso más evidente porque partimos de menos control: hornos irregulares, congeladores domésticos, tiempos imperfectos. Ahí, cualquier herramienta que ayude a estabilizar vale doble.
La clave está en entender qué hace y decidir cuándo usarlo. No es un comodín universal. No va en todo y no lo tienes que usar en todo
Hacer jarabe invertido de azúcar parece sencillo ¿No?
La respuesta sencilla es no, hacer jarabe de azúcar invertido en casa no es sencillo pero si es posible ¿Porque? Por qué el azúcar invertido , el buen azúcar invertido, tiene una proporción de 33% glucosa, 33% fructosa y 33% sacarosa perfectamente disuelto en un jarabe que puede ir desde los 60-80 grados brix. Es aquí donde se pone tecnico y no cualquier hijo de vecino sabe de qué estamos hablando.
En todas las páginas web que vi, todos ponen lo más básico que es poner agua y azúcar esperar a que hierva y verter unas gotas de limón para forzar la disolución de la sacarosa en glucosa y fructosa, pero aquí entra lo importante. No hay manera de saber que funciono.
Porque? Por que para saber cuál fue el resultado real tendrias que mandar ese jarabe que hiciste a un laboratorio a que le hagan una cromatografía un estudio que indica de qué carbohidrato está compuesto un jarabe o algún líquido y esos estudios son caros y tardados. Así que ahora lo sabes si quieres hacer jarabe invertido de una manera sencilla, es consiguiendo los endulzantes en polvo y mezclarlos directamente tu, así tienes un control más preciso de lo que le mientes a tu jarabe.
Ahora ya lo sabes el jarabe de azúcar invertido es super útil, sirve para muchas cosas, incluso si estás planeando saber como hacer chamoy con jamaica, este jarabe podría ser una base muy buena para tus salsa, cualquier salsa.
Porque muchas veces cocinar mejor no es agregar cosas nuevas, sino entender mejor las que ya estaban ahí.

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